Llamadme monstruo con corazón de pierda, pero mejor morir con la conciencia sucia que de hipotermia y golpe de rayo.

Seguidores

sábado, 1 de octubre de 2011

El que espera desespera, salvo nosotros

Dicen que octubre es el mes de otoño. El mes en el que los árboles se quedan desnudos ante la mirada de todos. En el que con las hojas caídas, ahí en el suelo tiradas, siempre se puede jugar. En el que los días de lluvia hacen que todo siga igual. Que no cambie absolutamente nada. Nada, salvo las personas que estén bajo ese otoño florecido, ese que del marrón llegó a pasar al amarillo y finalmente al verde azulado. En el que hay tiempo para esperar a que llegue la próxima estación.
Parece un sueño que estemos en otoño, un sueño tan grande que hasta podríamos llamarlo primavera. Podríamos.
Yo digo que mientras tanto, disfrutemos de nuestro otoño floreado. Ya que no se ven muchos como este, pero que a lo mejor, dentro de un año, quizás volvamos a disfrutar de su compañía. 

Te seguiré queriendo por la mañana.

1 comentario: