Llamadme monstruo con corazón de pierda, pero mejor morir con la conciencia sucia que de hipotermia y golpe de rayo.

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lunes, 8 de mayo de 2017

Ojalá no existiera el miedo.

Buenas tardes.
Hacía ya tiempo que no escribía en este blog, y es que resulta que me he venido a vivir a Dinamarca a estudiar la carrera de Ventas Internacionales y Marketing.
Todo empezó por lo que podría ser una experiencia maravillosa, reconfortante, llena de historias que contar, de diversión, de borracheras, de gente nueva y de tiempo sobretodo para madurar.
Me quedan dos meses aquí, y sinceramente, por una parte quiero que se acabe ya.
Es cierto que la mayoría de veces que escribo (al menos últimamente, aunque hace ya tiempo que no lo hacía), es solamente para aliviar mis malos pensamientos y poder pensar con mayor claridad.
Es cierto que este post no lo estoy escribiendo para nadie. Lo escribo porque creo que me puede ayudar.
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Siempre me he considerado fuerte, fría, una chica que no es precisamente de las que piensan antes de actuar.
Después de pasar una relación bastante tumultuosa, me volví una piedra. Me volví una piedra pero solamente para las relaciones que fueran a haber más allá de la amistad.
En cambio, volqué todo el amor que tenía dentro de mí en mis amigos, en mi familia. Sobretodo en mi familia. Se han convertido en personas que jamás hubiera llegado a pensar que te podrían ayudar tantísimo.
Dejé que mi corazón se abriera con la gente que me quería de verdad. Empiezas a decir te quiero, empiezas a dar abrazos, a ponerte como una loca cuando te reencuentras con alguien a quien hace muchísimo tiempo que no ves... Tratas de ser sincera, tanto para lo bueno como para lo malo. Y empiezas de verdad a ver lo maravilloso de las personas que te rodean y que de verdad les importas. Empiezas a apreciarlas de verdad. A forjar grandísimas amistades, a fortalecer antiguas amistades y también a desechar a personas que no merecen tu tiempo ni tu cariño.
En año y medio (quizá un poquito menos desde mi último post), no se me había vuelto a aparecer el amor como tal. Solo obsesión, morbo o ganas de pasarlo bien un rato. Aparte de eso, me he preocupado bastante por que nadie con más intenciones de las que yo quisiera, me llegaran a conocer más de la cuenta.. Ya me entendéis.
Hasta que claramente aparece una persona que no esperabas encontrarte. Y que al cabo de unos meses.. Madre mía. Crees que has conocido al chico que siempre necesitaste para quererte a ti misma y quererle a él tanto por eso mismo.
Bueno, las cosas se terminan. Pero no lo supero. No lo supero y realmente estoy desbordada de cansancio, odio y estrés. Sé por experiencia que el tiempo lo cura todo, pero no quiero pasarme mis dos últimos meses sumida en la miseria.
¿Qué puedo hacer? ¿Cómo superarlo? Lo he probado todo.
Pasar de sentirte querida, a sentirse perdida.. Creerme, pero lo cambia todo.
Tantas cosas bonitas he pasado con él.. Y cuesta tanto olvidar lo maravilloso que ha sido, a pesar de que no he sabido aprovechar lo que me estaba ofreciendo, por miedo.
El miedo es una puta mierda. Hablando mal y claro. Si no arriesgas no ganas, y el miedo te hace perderlo todo.
Aprendida está la lección.. Pero demasiado tarde.
Lo malo es que de nuevo, esta experiencia no es que haya acabado bien, por lo que ya tengo miedo de salir y conocer a alguien que pueda hacerte sentir de nuevo lo mismo que este chico, y que luego todo se vaya al traste.
Solo me queda escribir. Escribir, y esperar a que el tiempo pase.